
Fotomontaje ilustrativo basado en la imagen aportada. No es una fotografía del vuelo de 29 horas.
Los drones de gran altitud y larga permanencia —conocidos como HAPS, por sus siglas en inglés— están diseñados para observar o dar servicio a áreas extensas durante periodos mucho mayores que los de un UAS profesional convencional. La campaña iniciada en Fuerteventura con la plataforma solar ApusNeo18 ofrece un ejemplo concreto: en el primer vuelo de esta fase permaneció 29 horas en el aire y transmitió imágenes para vigilancia de incendios forestales. El siguiente reto es ganar altitud y alcance, no una misión estratosférica ya completada.
Qué diferencia a un HAPS de un dron convencional
Un HAPS es una aeronave no tripulada concebida para operar a gran altitud y permanecer sobre una zona durante horas o, según la plataforma y la misión, periodos más largos. Algunas emplean energía solar para sostener vuelos prolongados. No se trata simplemente de añadir batería a un multirrotor: el diseño del ala, la gestión de la energía, las comunicaciones y la coordinación con el tráfico aéreo responden a un perfil operativo distinto.
Su papel potencial se sitúa entre los UAS de proximidad, capaces de inspeccionar un punto con gran detalle, y los satélites, que cubren superficies enormes desde órbita. Esa posición intermedia permite pensar en observación persistente y comunicaciones sobre territorios extensos, aunque cada aplicación debe evaluarse según las prestaciones demostradas, la meteorología y las autorizaciones necesarias.
29 horas de vuelo desde Fuerteventura
El 23 de septiembre de 2026, Space42 y Telespazio Ibérica anunciaron el comienzo de una nueva fase de vuelos con ApusNeo18 desde Fuerteventura. En su primer vuelo de esta fase, la plataforma solar estuvo 29 horas en el aire, alcanzó aproximadamente 16.000 pies —unos 4.900 metros— y transmitió vídeo e imágenes electroópticas e infrarrojas en tiempo real. La finalidad de la campaña es apoyar la vigilancia de incendios forestales.
Las compañías describen el resultado como dos récords europeos para este tipo de plataforma. Es una afirmación de los promotores de la misión, no una homologación independiente que podamos atribuir a una autoridad aeronáutica. También prevén nuevos vuelos durante octubre para elevar progresivamente la altitud y ampliar el alcance, con la mirada puesta en operaciones estratosféricas y una extensión hacia Gran Canaria. Esos pasos dependerán de los permisos, el tiempo y la disponibilidad del espacio aéreo. El vuelo de 29 horas no llegó a la estratosfera.
¿Para qué sirve un dron HAPS?
La demostración de Fuerteventura apunta a un uso muy concreto: vigilar incendios con sensores ópticos e infrarrojos durante un periodo largo y transmitir la información mientras transcurre la misión. Una observación más persistente puede ayudar a seguir la evolución de un incidente y proporcionar contexto a los equipos que toman decisiones, siempre integrada con las fuentes y los medios operativos existentes.
La misma combinación de autonomía, cobertura y carga útil abre otras posibilidades: apoyo a emergencias, observación ambiental, vigilancia marítima, seguimiento de infraestructuras y servicios de telecomunicaciones en determinadas situaciones. Son aplicaciones potenciales de la tecnología HAPS; el resultado concreto depende de los sensores embarcados, las comunicaciones, la capacidad de operación segura y el marco de cada misión. No todas esas funciones se demostraron en el vuelo de Fuerteventura.
Volar alto también exige un marco operacional distinto
La permanencia en vuelo no es la única cuestión. Una plataforma de este tipo puede atravesar capas de espacio aéreo utilizadas por otras aeronaves y debe contemplar sus fases de ascenso, permanencia y descenso. La integración segura requiere evaluación de riesgos, coordinación del espacio aéreo, procedimientos operacionales y las autorizaciones que correspondan.
En este contexto, AESA publicó el 31 de agosto de 2026 una guía elaborada con ENAIRE para tramitar operaciones civiles con UAS de gran altitud —HAO/HAPS— en categoría específica. La agencia señala que ya ha autorizado diversos proyectos de esta clase en España. La guía aporta un cauce administrativo, pero no sustituye la evaluación ni concede autorización automática a cualquier vuelo.
Una nueva capa, no un sustituto universal
Los HAPS pueden aportar continuidad sobre áreas extensas, pero no reemplazan por sí solos a los satélites, helicópteros o drones de intervención cercana. Cada medio responde a otra escala, urgencia y necesidad de detalle. En la vigilancia de incendios, por ejemplo, la información de una plataforma persistente puede complementar la observación orbital, el reconocimiento aéreo y los UAS desplegados por los equipos sobre el terreno.
Lo relevante de la campaña canaria es la convergencia de un ensayo operacional medible —29 horas de vuelo con transmisión de imágenes— y un procedimiento regulatorio específico. Para la aviación no tripulada profesional, el avance no consiste en declarar resuelta la operación estratosférica, sino en comprobar paso a paso qué prestaciones pueden integrarse de forma útil y segura en el espacio aéreo.
Fuentes: comunicado de Space42 sobre la campaña de Fuerteventura y nota de AESA sobre la guía HAO/HAPS.
Así es la aeronave real: fotografía de ApusNeo18 facilitada por Space42. La imagen muestra la plataforma durante su montaje; no documenta el vuelo de 29 horas.



